El Grupo Municipal Popular ha vuelto a poner el foco en la gestión del transporte urbano de Cuenca, denunciando lo que considera una falta de control por parte del equipo de Gobierno. Su portavoz en esta materia, Juan Guadalajara, ha sido tajante al afirmar que el Ayuntamiento “mira para otro lado” mientras el servicio se degrada por la ausencia de supervisión y exigencia a la empresa concesionaria.
Según ha recordado el edil popular, su grupo lleva meses alertando en los plenos municipales de incumplimientos contractuales que, a su juicio, no han sido atendidos con la diligencia necesaria por el Ejecutivo socialista. “Pleno tras pleno advertimos de irregularidades graves y el Gobierno municipal ni siquiera parece ser consciente de ellas”, ha subrayado.
Uno de los ejemplos más recientes se remonta al pasado mes de enero, cuando el PP solicitó por escrito la relación completa de autobuses que operan en la ciudad, con datos como matrícula y antigüedad. Tras analizar la información recibida, los populares detectaron que uno de los vehículos superaba el límite máximo de diez años establecido en el contrato. “Fuimos nosotros quienes advertimos de este incumplimiento en el pleno; el equipo de Gobierno no lo había detectado”, ha señalado Guadalajara.
El paso del tiempo ha terminado dando la razón al Grupo Popular. Días atrás, el propio Ayuntamiento de Cuenca remitió un escrito solicitando la retirada inmediata del autobús fuera de plazo, reconociendo de facto la irregularidad que ya había sido denunciada.
Para Guadalajara, este episodio no es un hecho aislado. Ha recordado que en noviembre el PP también alertó de un fallo en la web municipal que impedía consultar los horarios del transporte urbano, una incidencia que, según denuncia, tampoco fue detectada por el equipo de Gobierno hasta que se hizo pública.
Desde el Grupo Municipal Popular consideran que estos casos evidencian una preocupante falta de vigilancia sobre el cumplimiento del contrato por parte de la concesionaria. Una dejación de funciones que, en palabras del concejal, “acaba traduciéndose en un servicio deficiente que sufren a diario miles de conquenses”.
“El resultado es un transporte público que no responde a las necesidades reales de la ciudad y que acumula problemas evitables con una gestión más rigurosa”, ha concluido Guadalajara, quien exige al Gobierno municipal que asuma de forma efectiva sus responsabilidades, refuerce los mecanismos de control y garantice un servicio de transporte “fiable, moderno y acorde a lo que Cuenca merece”.