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Fe, identidad y gestión centran la II Jornada de Convivencia de la Junta de Cofradías
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Fe, identidad y gestión centran la II Jornada de Convivencia de la Junta de Cofradías (Foto: JdC)

La II Jornada de Convivencia consolida un espacio clave para el futuro de la Semana Santa de Cuenca

Por Redacción
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localcuencanewses/5/5/16
martes 10 de febrero de 2026, 22:16h

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Más de un centenar de directivos de las hermandades de la Semana Santa de Cuenca participaron el pasado 6 de febrero en la II Jornada de Convivencia y Formación, organizada por la Junta de Cofradías, una cita que ha superado la participación de su primera edición y que ha servido para profundizar en la formación religiosa, la identidad nazarena y la gestión de la Pasión conquense.

Más de un centenar de directivos de las hermandades de la Semana Santa de Cuenca participaron el pasado viernes 6 de febrero en la II Jornada de Convivencia y Formación, organizada por la Junta de Cofradías de la Semana Santa de Cuenca. Una cita que ha superado ampliamente la participación de su primera edición, celebrada en 2025, y que nace con el objetivo de mejorar la gestión de la Pasión conquense en ámbitos clave como el económico, el orden procesional y la formación y práctica religiosa.

El presidente de la Junta de Cofradías, Jorge Sánchez Albendea, fue el encargado de abrir la jornada con una reflexión sobre la identidad nazarena. “Muchas veces se nos olvida lo que somos, para lo que estamos y lo que representamos. La esencia que nos da sentido es la formación religiosa”, afirmó, animando a los directivos de las hermandades a ser “punta de lanza” en esa formación y a transmitirla al conjunto de los hermanos. La jornada contó además con la asistencia en pleno de la Comisión Ejecutiva de la institución nazarena.

La procesión que va por dentro

El deán de la Catedral, José Antonio Fernández Moreno, abrió el turno de ponencias con una profunda reflexión espiritual bajo el título implícito de “la procesión interior”. A través de un itinerario de fe de Domingo de Ramos a Domingo de Resurrección, invitó a los nazarenos a construir la Semana Santa de Cuenca “desde dentro”, entendiendo la celebración como una realidad viva que debe renovarse cada año.

“La cara es el espejo del alma y nuestra Semana Santa, la que se ve en la calle, debe ser reflejo de la otra procesión que va por dentro”, señaló, definiendo al nazareno como “un estado del alma”. Día a día, Fernández Moreno fue vinculando cada desfile conquense a una actitud espiritual: la coherencia en el Hosanna, el amor a la Palabra en las Siete Palabras, la misericordia en el Perdón, el silencio habitado del Miércoles Santo, el servicio y la caridad del Jueves Santo, la aceptación de la Cruz en el Camino del Calvario, la fidelidad y la esperanza junto a la Virgen en el Calvario, la fe ante la muerte en el Santo Entierro, la empatía cristiana del Duelo y, finalmente, el testimonio valiente del Domingo de Resurrección, llamando a ser “cristianos a cara descubierta” dentro y fuera de la Semana Santa.

Identidad y estética de la Semana Santa de Cuenca

La segunda ponencia corrió a cargo del profesor e investigador Francisco Javier Moraleja, quien ofreció un análisis riguroso y documentado sobre la identidad estética de la Semana Santa de Cuenca. A través de imágenes históricas y comparativas, defendió que la Pasión conquense posee una personalidad única y una categoría estética extraordinaria, fiel a su esencia barroca y menos influida por modas artificiales que otras celebraciones.

Moraleja desmontó mitos como el de la supuesta “sobriedad castellana”, que calificó como una construcción ideológica del siglo XX, y puso en valor elementos identitarios conquenses como los madroños de las túnicas o las tulipas, nacidas de la necesidad económica y convertidas con el tiempo en signos de elegancia y sonoridad propios. También defendió el rigor histórico de elementos como el Libro de Reglas, el incienso o la cola del hábito, e hizo un llamamiento al cuidado de la vestimenta nazarena como muestra de respeto a la tradición.

Para concluir, Moraleja subrayó la importancia de la investigación histórica para conservar lo auténticamente propio y defendió que el futuro de la Semana Santa de Cuenca pasa por la mesura, el equilibrio y el respeto a una estructura que ha demostrado ser sólida y bella.

El impacto económico y turístico de la Pasión

La jornada se cerró con la ponencia del catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha, Juan Antonio Mondéjar, quien analizó el impacto económico y turístico de la Semana Santa de Cuenca. Mondéjar calificó la celebración como el “buque insignia” de la ciudad y un motor insustituible de la economía local, aportando datos que sitúan a Cuenca cerca de los 200.000 viajeros anuales y más de medio millón de pernoctaciones, con un crecimiento destacado del turismo extranjero.

El catedrático explicó los tres niveles de retorno económico —impacto directo, indirecto e inducido— y defendió que las ayudas a las hermandades deben entenderse como una inversión estratégica, no como un gasto. Destacó además la altísima implicación social de los conquenses en sus desfiles y reclamó una financiación estable y sostenida en el tiempo, así como la elaboración de un estudio científico específico que permita cuantificar con exactitud el impacto económico de la Semana Santa de Cuenca.

La II Jornada de Convivencia y Formación se consolida así como un espacio clave para la reflexión, la formación y la proyección futura de la Semana Santa conquense, uniendo fe, tradición, identidad y desarrollo económico en una visión compartida de la Pasión.

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