El Partido Comunista de España en Cuenca ha denunciado la proliferación de plantas de biogás y biometano en la provincia, señalando que en muchos casos responden a un modelo “especulativo” impulsado por grandes empresas energéticas y fondos de inversión.
Desde la formación comunista advierten de que este tipo de proyectos priorizan los beneficios privados frente al interés general, con posibles consecuencias para el territorio, la salud y el futuro del medio rural. “Una vez más, asistimos a un modelo donde sus beneficios son nuestras pérdidas”, aseguran, comparando esta situación con otros procesos como el desmantelamiento del tren convencional, la expansión de macrogranjas o la instalación de vertederos.
El PCE defiende la necesidad de avanzar en la transición energética y el impulso de las energías renovables, pero rechaza que se utilicen como argumento para justificar nuevas dinámicas de ocupación del territorio sin consenso social. En este sentido, alertan del riesgo de que la provincia de Cuenca se convierta en un espacio donde se ubiquen infraestructuras que otros territorios no desean.
La organización apuesta por una transición ecológica basada en la gestión pública, la planificación democrática y la participación ciudadana. Según señalan, este modelo debe garantizar la creación de empleo digno, la protección del medio ambiente y contribuir a fijar población en el medio rural.
Asimismo, insisten en que no se puede permitir que las zonas rurales sean tratadas como “territorios de sacrificio”, donde se implantan proyectos sin una adecuada evaluación de sus impactos ni el respaldo de la ciudadanía.
Por todo ello, el Partido Comunista de España en Cuenca ha hecho un llamamiento a la participación en la concentración convocada para este sábado 28 de marzo, como muestra de defensa del territorio y de un modelo energético que consideran más justo, sostenible y alineado con el interés de la mayoría social.