La Policía Nacional ha detenido al dueño de una frutería de Cuenca, que tenía trabajando en el establecimiento a una persona que está en una situación irregular en España, en unas condiciones laborales abusivas y precarias.
En una nota de prensa, la Policía Nacional ha explicado este lunes que el arresto se ha producido tras las gestiones que se iniciaron después de la denuncia que puso la víctima, que explicó que se había desplazado hasta Cuenca por una supuesta oferta laboral.
Al llegar a la ciudad, el dueño de la frutería aprovechó la situación de vulnerabilidad del trabajador, que se encontraba en situación irregular en España y no podía ser titular de un contrato de trabajo, y lo obligó a llevar a cabo jornadas laborales de 13 horas diarias sin descanso semanal, además de ofrecerle un salario muy por debajo de lo establecido legalmente, del que nunca llegó a percibir ninguna cantidad.
También lo obligaba a dormir en la trastienda de la frutería, un almacén que tenía unas condiciones insalubres y en el que no había higiene, y dejándolo encerrado en este espacio durante el horario de cierre y sin proporcionarle llaves del local para poder salir en caso de emergencia.
En este contexto, el trabajador condicionado por su precaria situación económica y personal, puesto que no conocía a nadie en Cuenca y ni siquiera hablaba español, aceptó las condiciones laborales abusivas impuestas por el dueño por miedo a perder su única fuente de ingresos.
Al conocer su situación de extrema vulnerabilidad, la Policía Nacional procedió a prestarle asistencia social y gestionó una solución habitacional de urgencia en el albergue municipal.
El operativo policial se llevó a cabo con la colaboración de funcionarios de la Consejería de Sanidad, ha indicado la Policía Nacional, que imputa al detenido ser presunto autor de un delito contra los derechos de los trabajadores y otro contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.