La comunidad educativa del colegio La Sagrada Familia de Cuenca despide con profundo pesar a Teresa Pérez Toledo, quien fuera profesora y directora general del centro durante parte de su trayectoria profesional. Su fallecimiento supone la pérdida de una figura muy vinculada a la historia reciente del colegio, donde dedicó gran parte de su vida a la formación de generaciones de alumnos y al desarrollo del proyecto educativo de la institución.
Desde el centro educativo han querido expresar sus condolencias a familiares y amigos, recordando la huella que deja una profesional que destacó tanto por su labor docente como por su compromiso con la comunidad educativa. Quienes compartieron con ella aulas y proyectos destacan su cercanía, su capacidad para orientar al alumnado y su implicación constante en la mejora del colegio.
A lo largo de los años asumió distintas responsabilidades dentro de La Sagrada Familia, llegando a desempeñar el cargo de directora general. Durante esa etapa impulsó el crecimiento del centro y reforzó un modelo educativo basado en la formación integral de los estudiantes, siempre desde un liderazgo cercano y comprometido.
Su trayectoria estuvo marcada por los principios de Trabajo, Fe y Amor, valores inspirados en el carisma de las Siervas de San José, congregación con la que mantuvo una estrecha vinculación y que influyó de manera decisiva en su forma de entender la educación y el servicio a los demás.
Más allá del ámbito educativo, Teresa Pérez Toledo también desarrolló una faceta de servicio público. Fue senadora por la provincia de Cuenca durante la V Legislatura, elegida en las elecciones generales de 1993 en representación del Partido Popular. Formó parte de distintas comisiones parlamentarias, entre ellas las de Interior y Función Pública, Suplicatorios y la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer, permaneciendo en la Cámara Alta hasta enero de 1995.
Su fallecimiento deja un profundo vacío entre quienes compartieron con ella años de trabajo y aprendizaje. Antiguos alumnos, compañeros y familias la recuerdan como una educadora entregada, cuyo legado humano y profesional permanecerá ligado a la historia de La Sagrada Familia y de la educación en Cuenca.