Pero no se trata de eso, ni de buscar alternativas en las calles ya existentes, pues éstas ya dan de sí lo que pueden; y aun con Carretería abierta, todos sabemos que es bien poco lo que resuelven el tráfico esas calles. Se trata de llevar a cabo una obra mucho más compleja para crear nuevos viales, de manera que el Centro de Cuenca no quede condenado a ser una isla deshabitada.
Y es que la manía de imitar las políticas de los anteriores, parece que es algo que no se han podido aguantar algunos de los concejales del Partido Popular en esta legislatura que ahora finaliza. Por mucho que sea en ocasiones para algo bueno, o incluso a veces por esnobismo, las cosas no se pueden hacer porque sí, sin meditar previamente las consecuencias de hacerlo mal. Y eso es lo que le ha pasado al Equipo de Gobierno de Pulido, con ese afán imitador que han tenido de las peores políticas de sus predecesores.
El Partido Popular también empezó diciendo que iba a peatonalizar, eso sí, con una obra pequeña, poco más que una señal de prohibido el paso al tráfico rodado a cada lado de Carretería, para seguir con lo de peatonalizar a medias, es decir,
con lo que pretendía también a mitad de la legislatura anterior Cenzano, para acabar haciendo lo mismo que los predecesores, es decir, nada.
No se trata sólo del aparcamiento, que sí también es importante, sino además de la existencia de ejes radiales que conecten el resto de la ciudad con el centro, se deben mantener y potenciar las relaciones con el resto de Cuenca, y no al contrario; mientras no se tenga una actitud decidida para hacer una vía de tráfico alternativa a Carretería, nada. No se puede dejar el centro de Cuenca aislado, por bonito y agradable que resulte tenerlo peatonal. Y para eso se necesitan decisiones valientes por parte del Alcalde de Cuenca. Es necesario hacer una obra que seguramente resulte costosa y molesta; pero si de verdad se tiene la intención de eliminar el tráfico del centro, no queda más remedio. A menos que no importe que esta zona de la ciudad quede desconectada del resto, y eso suponga el efecto contrario del que se desea.
Debemos tener en cuenta, que para que una amplia zona de Cuenca se mantenga viva y no se abandone, es necesario no poner impedimentos ni a los residentes, ni a los visitantes del resto de la ciudad; y, hoy por hoy, por mucho que nos empeñemos, la gente se desplaza en sus vehículos, por lo que no se puede dejar el tráfico demasiado lejos. Y eso no quiere decir, que necesariamente el tráfico deba continuar inundando la calle, puede estar soterrado, como se ha hecho y se continúa haciendo en muchas ciudades que se adopta esta medida. Si va en serio lo de peatonalizar carretería, no se puede tener demasiado en serio un proyecto de tres cuartos, que lo único que hace es poner bolardos para seleccionar un tráfico, que en todo caso se trataría de una peatonalización a medias. Un proyecto raquítico fruto del eterno complejo con el que se realizan aquí las cosas. Malo para los que apoyan eso de la peatonalización, y peor para los que no. Y, mientras tanto, aún peor para comerciantes y residentes.
Hace ya unos doce años que el PSOE empezó a hablar del siempre inminente desarrollo del proyecto de peatonalización de carretería y algunas calles aledañas.
Algunos comerciantes de la mencionada calle se ilusionaron, y vieron en esta idea la posibilidad de encontrar, en cierta medida, la revitalización de sus negocios ubicados en una zona que, si antes fue privilegiada, en la actualidad se ve desplazada por los centros comerciales que se encuentran "a las afueras" de la ciudad.
Es cierto que está bien poder recorrer la calle "a pie", de escaparate en escaparate, y sin el agobio y la incomodidad del tráfico; sin tener que cruzar con el inconveniente de esperar a hacerlo por los semáforos cuando "toca" a los peatones, pero no es menos cierto, que ese no es el único problema que tiene el comercio en Carretería.
Si nos limitamos a hacer peatonal Carretería y limítrofes, sin facilitar el acceso de las personas -que aunque parezca mentira, en el siglo XXI van en coche- incluso puede que incrementemos la situación de desahucio de la actividad.
Lo primero que es necesario, es asegurar el desplazamiento de la población hasta allí –tanto de residentes de la zona, como del resto de la ciudad-, y para eso es necesario crear nuevas y mejores vías de comunicación dentro de la ciudad.
No se puede engañar diciendo que hay otras calles ya existentes por donde reconducir los flujos de tráfico, porque no es así. Ni vale la calle Colón, ni San Ignacio de Loyola, ni las del Parque de San Julián juntas -todos sabemos lo que pueden dar de sí.
Además, para ayudar al comercio del centro de Cuenca, no sería adecuado tener un tráfico que le quedara lejos, alejándose así también a las personas, sino más bien al contrario, disponer de vías que lo acercaran hasta un aparcamiento muy próximo, que debería ser subterráneo, y lo suficientemente grande, no solamente para poder aparcar, sino también poder hacerlo cómodamente hasta las proximidades del establecimiento donde se realizan las compras, como ocurre en las grandes superficies a las que se quiere hacer competencia. Y éste podría estar en la Plaza de España, donde el anterior Alcalde perdió una extraordinaria oportunidad cuando se restauró, que en lugar de añadir muchas más plazas, incluso eliminó tres de las que había.
El problema de la circulación no es sólo que los coches estén aparcados en la calle -mientras el hueco que se deja sea suficiente y se pueda mover tráfico en distintas direcciones-, sino también los cruces de calles y que éstas además de muy estrechas, sean angulosas.
El éxito de circulación por Carretería, donde hay pocos atascos para el gran tráfico que sostiene, viene dado por su rectitud. Es una calle estrecha, pero de doble sentido y prioritaria, y en la que los vehículos discurren con pocas interrupciones.
Debe haber dos cauces de tráfico en la ciudad. Uno perimetral, para aligerar y hacer posible la circunvalación de los vehículos que no se dirijan al interior; y otro radial, para beneficiar las relaciones con el centro, y de esa forma también mejorar el movimiento comercial de esa zona, e impedir que se genere una gran isla muerta en pleno centro de Cuenca, al quedar el tráfico demasiado lejos y ser poco accesible para vecinos y visitantes. Se podría repetir y extender a esta zona, lo que ocurrió con la Parte Alta.
El espacio a peatonalizar ha de ser amplio, pero eso hace que se corra el peligro de que en lugar de acercar a la gente, la aleje si no se encuentran los medios para que las personas se muevan hasta allí y por allí con comodidad, sin tener que hacer largos desplazamientos a pie con sus compras.
Y además, o se peatonaliza o no. Lo que no se puede ni se debe es hacerlo a medias, o como tanto Pulido como Cenzano, tanto PP como Psoe, nos pretendieron hacer ver cuando desistieron de hacer la peatonalización total, simplemente porque lo que ambos han hecho en el Ayuntamiento siempre han sido cosas pequeñas, de juguete, y eso había sido dejar aislado el Centro de Cuenca, incómodo para los residentes y poco viable para la actividad económica y comercial".
UPyD va a hacer una apuesta decidida y valiente, pero a su vez importante y necesaria no solamente para peatonalizar las calles, sino además para rehabilitarlas con una un gran proyecto urbano de cara a hacer el Centro más accesible, dotándolo de todos los servicios a los que tienen derechos los residentes, incluidos los de acceso a sus viviendas con sus vehículos y el derecho a tenerlos aparcados junto a sus hogares y, además, reactivar la actividad comercial, y eso no puede ser exclusivamente por restringir el acceso a viandantes.
UPyD llevará a cabo:
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Peatonalización del centro urbano y el casco antiguo, para lo cual, construiremos aparcamientos en el centro. Con la marcha de empresarios y sindicatos del edificio que han estado ocupando, que pasa a ser municipal, se abren unas posibilidades enormes en cuanto a los espacios y usos que deja, así como el edificio del Mercado. Los conquenses deben tener el acceso a un comercio moderno, lo mismo que las ciudades importantes y las capitales de nuestro entorno, y es misión del Ayuntamiento establecer todo lo necesario para hacerlo posible, de la misma forma que servirá de acicate para reactivar la actividad del comercio ya asentado en esa zona; y Cuenca debe redefinirse en este sentido. Para ello sacaremos a concurso el espacio suficiente, de manera que las principales empresas del sector puedan optar a establecerse.
Haremos una avenida de circunvalación utilizando el acceso actual de la vía del tren, que se prolongara hasta el apeadero actual del AVE y favoreceremos la accesibilidad al casco antiguo con remontes mecánicos.
Crearemos una Estación Intermodal Central, con todos los servicios propios de la estación, incluida la venta de billetes, para el transporte urbano/interurbano, integrando tren convencional, líneas de autobuses, línea de alta velocidad (con tren lanzadera que comunicará con el apeadero actual del AVE).
UPyD Promocionará un nuevo Plan de Urbanismo, que desarrolle la ciudad de forma equilibrada, para mejorar el tráfico y el paisaje urbano de acuerdo con una ciudad moderna del siglo XXI. Rehabilitación integral de barrios marginados (San Antón, Las Quinientas, Tiradores Altos y Bajos, Vega Tordera y barrios adyacentes al Casco Antiguo). Crear la Ciudad del Agua”, con canales, lagos y jardines.