La llegada de temperaturas cercanas a los 40 grados y las noches tropicales obliga a extremar las precauciones para evitar golpes de calor, deshidrataciones y otros problemas de salud asociados a las altas temperaturas. Las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de adoptar medidas preventivas, especialmente entre las personas mayores, los niños pequeños, las embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas.