La conquista del segundo Mundial por parte de la Selección Española convirtió este domingo las calles de Cuenca en un escenario de celebración multitudinaria. Nada más sonar el pitido final, cientos de aficionados comenzaron a abandonar el Parque de Santa Ana, donde se había instalado una pantalla gigante para seguir el encuentro, poniendo rumbo a la Plaza España y a la calle Carretería para festejar el histórico éxito.
La alegría se apoderó rápidamente del centro de la ciudad. Abrazos entre desconocidos, cánticos, banderas al viento y bengalas acompañaron una celebración que reunió a miles de personas en torno a la Selección, que vuelve a hacer historia al conquistar una nueva estrella para el fútbol español.
Durante varios minutos, los cánticos de apoyo a España y las celebraciones espontáneas llenaron las principales calles del centro, en un ambiente festivo en el que familias, jóvenes y grupos de amigos compartieron la emoción por un triunfo largamente esperado.
La Plaza de España se convirtió en el principal punto de encuentro de los aficionados, aunque también la calle Carretería y los alrededores del Parque de Santa Ana registraron una gran afluencia de personas que quisieron prolongar la celebración tras el final del partido.
Cuenca volvió así a demostrar su pasión por la Selección Española, sumándose a las celebraciones vividas en todo el país por un título que quedará grabado en la memoria de toda una generación de aficionados. La segunda estrella ya luce en el palmarés de España y, en la capital conquense, la noche terminó convertida en una gran fiesta rojigualda.