Según informan en nota de prensa desde el Banco de Alimentos de Cuenca, millones de pobres de toda Europa sufrirán los efectos negativos de la sentencia de la Corte Europea de 13 de abril del 2011, por la que, a petición de Alemania, se limita a los excedentes, si los hay, los alimentos destinados al Programa Europeo de Ayuda a los más Necesitados (PEAD)
Cruz Roja Española, Cáritas Española y la Federación Española de Bancos de Alimentos , están seriamente preocupados por las consecuencias de esta sentencia que significará un retroceso muy importante en la lucha contra la exclusión social en Europa si el PEAD no se sustituye por alguna medida estable.
Hasta el año 2011 la Dirección General de Agricultura de la U.E. había fijado un presupuesto para toda Europa en unos 500 Millones de Euros que se distribuían entre los diferentes estados que lo solicitaban y con ellos se compraban los excedentes que más tarde servían de base para la elaboración de artículos de primera necesidad destinados a luchar contra la exclusión social mediante la ayuda a la alimentación de personas necesitadas. Si en algún momento los excedentes eran inferiores a la dotación establecida, se procedía a la compra de alimentos que se destinaban a esa finalidad.
La resolución de ese tribunal, dictada a instancias del Gobierno alemán, establece que no se podrán comprar más alimentos que los correspondientes a los excedentes. Esto puede suponer una reducción muy importante en la cantidad de alimentos que se distribuirán en el próximo año y sucesivos si no se encuentran otras fuentes de aprovisionamiento o se establece un nuevo programa europeo que sustituya al que ha sido modificado.
Durante este año 2011, en España se distribuirán, gracias al programa PEAD en vigor, 130.000 Toneladas entre un total aproximado de 1.700.000 personas en números redondos.
Se estima que para el año 2012 la reducción ocasionada en el volumen de alimentos, a causa de la citada sentencia, podría reducirse hasta un 75 % de la cifra de 2011, es decir solo se dispondría de unas 33.000 toneladas.
La situación se volvería muy delicada sobre todo si se tiene en cuenta que el número de personas necesitadas que solicitan ayuda no deja de aumentar.
La situación en otros países de Europa no es mejor. No puede ignorarse que 79 millones de personas en todo el continente viven por debajo del umbral de la pobreza y que de ellas 30 millones sufren malnutrición. En ciertos países de reciente incorporación a la UE, los alimentos procedentes del PEAD, representan casi un noventa por ciento del total repartido por los Bancos de Alimentos entre los más necesitados.
Si no se sustituye el PEAD por algún nuevo programa que dé estabilidad a la ayuda alimentaria, la decisión de la Corte Europea supondrá desde el año próximo un duro golpe para los necesitados.