Con esta medida, las tasas por contaminación y ruido pueden multiplicarse por dos en zonas de montaña en la medida en que lo justifique la pendiente de la carretera, la altitud y los efectos sobre la temperatura en el primer caso o que haya eco que incremente la sonoridad en el segundo caso.
Esta norma podrá tener el visto bueno antes de otoño, aunque los Gobiernos de cada país dispone de dos años para adoptar su legislación a esta norma y seguirá siendo voluntaria su aplicación, aunque ya ha habido países como Francia que tienen previsto ponerla en funcionamiento, perjudicando los intereses de los transportistas de España.
Nueva tarifación
Esta nueva tarifación se podrá aplicar como hasta ahora a autopistas y carreteras incluidas en la red transeuropea, además de aquellas a la que pudiera desviarse el tráfico de los vehículos pesados que quieran eludir el peaje.
Los estados que apliquen la euroviñeta deberán invertir al menos un 15% de los cobros de estas tasas en proyectos de la red de transporte, mientras que el 85% restante, lo podrán destinar a aquellas infraestructuras de transporte que consideren oportunas o a proyectos que contribuyan a desarrollar el sector.