Un memorial que recoge de momento los datos de casi quinientos hombres y mujeres que fueron ejecutados, asesinados o murieron en centros carcelarios de la capital conquense y cuyos restos fueron enterrados en fosas comunes y luego en osarios, sin que la mayoría de familiares tuviera constancia del depósito o traslado de los restos en el cementerio o ni siquiera conocieran la muerte de los detenidos y represaliados.
Para el colectivo republicano se salda así con una deuda histórica que Cuenca tenía con las víctimas de la dictadura franquista permitiendo así que sus familiares, que a la pérdida de sus seres queridos sumaron el dolor y la incertidumbre ante su desaparición, la separación de las familias por las penas de cárcel o el destierro, o los agravios, insultos, afrentas públicas, la marginación social y la indefensión más completa.
La Asociación republicana de Cuenca aprovechó esta presentación oficial, en la que participaron algunos familiares de las personas ejecutadas, para realizar una ofrenda floral depositando un ramo de flores junto a la bandera tricolor republicana, testimoniando así su más sincero reconocimiento y homenaje a esos hombres y mujeres víctimas de la represión franquista y que fueron vilmente asesinados por sus ideas y por defender la legalidad democrática de la España Republicana.
“Hoy podemos decir, setenta y dos años después, que no estamos ni cautivos ni desarmados porque seguimos siendo libres haciendo nuestros aquellos mismos ideales, y porque seguimos armados de razones para buscar la construcción de una sociedad realmente democrática y más justa, para dar cauce a todos aquellos valores que se encontraban potencialmente en la experiencia republicana”, resumió el portavoz del colectivo republicano el sentimiento que aunaba a los allí presentes.
