Según Romaní, con la ley de Presupuestos que ha elaborado el Gobierno de Cospedal “hemos ordenado, por fin, unas cuentas que se caracterizaban por los ingresos inexistentes, las previsiones de ingresos exageradas, los gastos escondidos y las facturas en los cajones”.
El consejero ha asegurado que el Ejecutivo regional es consciente del esfuerzo que están haciendo los castellano-manchegos. “Las condiciones son difíciles, muy complicadas, pero no hay que engañarse, el dinero es el que hay: 5.648 millones de euros, más los fondos finalistas cuyo fin viene predeterminado de antemano”.
No obstante, ha recalcado Romaní, los presupuestos se vuelcan “absolutamente” con la educación, la sanidad y los asuntos sociales. “Se ha hecho el máximo esfuerzo para destinar a estos fines más del 85 por ciento del techo de gasto”, ha añadido.
Asimismo, el consejero ha lamentado la actitud del Grupo Parlamentario Socialista. “No hemos escuchado ningún argumento ni ninguna alternativa congruente. Han sostenido todo el debate con la mentira del aumento de sueldos de los altos cargos”, ha criticado.
En ese punto, el consejero de Hacienda ha reiterado que el Gobierno regional ha reducido la cifra de altos cargos y personal eventual y de confianza en casi un 40 por ciento, además de la bajada de los salarios en un 3 por ciento.
Una a una, el consejero ha ido desmontando las alternativas del PSOE, que a su juicio “no aportan ni una sola medida de ingresos reales”. “No hay propuestas relevantes por la parte de los ingresos, pero tampoco sabemos cuál es el objetivo de déficit que deberíamos tener. ¿Deberíamos cerrar los presupuestos con el 7,3% como en 2011 o con el 10% si hubiéramos seguido por el camino que llevaban antes de llegar nosotros?”, se ha preguntado.
“Ustedes gastan y nosotros pagamos”
El Gobierno anterior, ha explicado el consejero, ha condicionado de forma muy relevante la elaboración del presupuesto, por la cantidad de compromisos plurianuales que comprometieron. "De nuevo ustedes gastan y nosotros pagamos", ha afirmado Romaní. "La voracidad en el gasto llevó a gastar lo que se tenía, lo que no se tenía escondiendo facturas y asumiendo compromisos a futuro por importes inasumibles, disponiendo por tanto de presupuestos futuros", ha denunciado.
En opinión de Romaní, gracias a la nueva forma de elaborar las cuentas públicas, “el Gobierno de Castilla La Mancha ha recuperado la confianza de los ciudadanos, de las empresas y de los organismos nacionales e internacionales”, ha asegurado.
"Pasamos de tener el record de datos negativos y ser portada por lo malo, a estar en primera fila por la seriedad y la decisión de atajar los problemas y aplicar soluciones", ha concluido Romaní.