Tras la finalización de las obras, que se han prolongado a lo largo de un mes y después de la visita de los técnicos de AESA para certificar la autorización de helipuerto, los dos helicópteros de la BRIF regresaban a finales de septiembre a la base después de haber permanecido de forma temporal en Ocaña en el periodo que han durado las obras.
Durante su visita el delegado ha comprobado el resultado de la actuación haciendo una valoración muy positiva de la misma, “porque permite contar con la autorización de la Agencia Española de Seguridad Aeronáutica y poder utilizar la base sin ningún problema burocrático”.
La actuación, que ha supuesto una inversión de 105.000 euros por parte de la Consejería de Agricultura, ha permitido la ampliación de la plataforma, el hormigonado de las dos zonas de aparcamiento y la de despegue, la ampliación de la zona de seguridad y la señalización de la parte de despegue-aterrizaje y el aparcamiento de los helicópteros.
Los helicópteros y las brigadas BRIF permanecerán en el Prado de los Esquiladores hasta que concluya la campaña de incendios de este año y regresarán al inicio de la campaña del próximo año.
Esta base, cuya gestión recae en la Dirección General de Montes de la Consejería de Agricultura en su tarea de lucha contra el fuego, está operativa durante la campaña de incendios y diariamente está cubierta por tres turnos de trabajadores con 14 especialistas, 2 capataces y 1 técnico BRIF por turno.
Dependientes del gobierno central, las diez BRIF que están repartidas por todo el territorio nacional prestan apoyo a las Comunidades Autónomas en la extinción de incendios, siendo la de El Prado de los Esquiladores la más antigua de todas.
La base de Cuenca es la más cercana a la Comunidad Valenciana y en la presente campaña ha participado en los incendios más importantes que se han registrado en esta comunidad durante este verano.