Para el Partido Castellano (PCAS) la culpa de la persecución que sufre el medio rural, no es sólo del gobierno español, ni de los gobiernos autonómicos -que también lo es-, sino que además es de los componentes de las corporaciones municipales que, en muchas ocasiones, anteponen los intereses de su partido a los de su localidad.
Para el Partido Castellano (PCAS) el cierre de las urgencias y otros servicios en los pueblos, es la tapadera para ocultar la corrupción tan vergonzosa que hay en Castilla-La Mancha y en toda España. De la que los pueblos no solo no son culpables, sino que en los años de "vacas gordas" no han recibido ni lo que les correspondía de los impuestos que pagan y, menos aún, de lo que aportaba la Unión Europea para las zonas menos desarrolladas y despobladas del medio rural.
Se han dado ayudas a las entidades financieras por valor de más de doscientos mil millones de euros, se ha indemnizado a directivos de estas entidades con cientos de millones de euros, tenemos unos políticos jubilados con coches, despachos, escoltas, secretarias... una televisión autonómica (TCM) que defenderíamos si estuviese al servicio de los ciudadanos y fuese un medio plural y no manipulado, pero que sin embargo está al servicio del partido que gobierna y de la cultura y el folclore de otras autonomías. Total, otro despilfarro de dinero. Y sin embargo es una y otra vez el medio rural el afectado por los recortes: cierre de las urgencias nocturnas en 21 municipios de la Comunidad, cierre de escuelas rurales, supresión de rutas de autobús escolar, cierre de líneas de tren, abandono de carreteras, etc.
Para el Partido Castellano (PCAS) a la señora Cospedal se le tendría que caer la cara de vergüenza por cerrar las urgencias nocturnas de los pueblos por un ridículo millón de euros.
Si todos los concejales de los ayuntamientos del medio rural procediesen como los de Honrubia, veríamos como se le bajaban humos a la señora Cospedal.