Matteo Garrone es uno de esos directores “a la italiana”: audaz, rompedor, bien preparado para la sátira y la Ironía (cosas muy necesarias en un país como el suyo), un tanto desvergonzado y con tendencias provocadoras, que busca en el entorno inmediato la inspiración para sus películas, muy vinculadas a la realidad del terreno y con acertados toques de costumbrismo moderno. Su mirada se posa ahora en el mundo de los reality televisivos, ese magma inclasificable en el que todo vale y al que aspiran multitud de personas, sin edad ni condición definida.
Por ejemplo, un pícaro pescador napolitano al que le seduce la idea de participar en una versión de Gran Hermano.
Un terreno muy adecuado este de Reality, que se convierte en una película coral, que va de la comedia desternillante a la tragicomedia de las esperanzas fallidas. Se podrá ver este miércoles, 27 de febrero, en versión original subtitulada en español, formando parte de la sesión número 1412 del Cine Club Chaplin, en la Sala Cuatro de Multicines Cuenca, a las 17, 19,30 y 22 horas.