En este sentido, Ángel Moix, responsable de la organización del evento, ha señalado que es un dato significativo que más de la mitad de los expositores que acudieron el año pasado vayan a repetir y que, lejos de disminuir el número de anticuarios y almonedas que se van a dar cita en la capital conquense, éste haya aumentado. Además Moix ha destacado que en esta edición estarán presentes hasta tres anticuarios-coleccionistas de la provincia, un hecho, según ha señalado, bastante significativo ya que los expositores “de la tierra” son los más reacios a estar presentes en las ferias de este estilo que se organizan en su provincia.
Al igual que el año pasado, al tratarse de una feria de iniciativa privada, la organización ha optado por cobrar una entrada de dos euros que, según han explicado, “busca disuadir al mero curioso”. No obstante y como aliciente, Moix ha anunciado que todas las tardes, a las ocho y media, se realizarán sorteos entre los asistentes como forma de “compensar” el esfuerzo de la compra de la entrada.
Para terminar, Vicente García ha animado a disfrutar de esta feria de objetos antiguos y almonedas, en la que hay productos para todos los gustos y para todos los bolsillos, con la peculiaridad de que los expositores no sólo muestran las piezas que quieren vender, sino que explican su historia, sus secretos, lo que hace de la compra algo más que una transacción comercial. En este punto, Moix también ha recordado que a la Feria, además de vender, los expositores vienen con interés por comprar y ha animado a quien tenga alguna pieza antigua de la que se quiera desprender o de la que quiera conocer su valor, a que también acuda al recinto ferial y se ponga en contacto con los expositores.
La inauguración de la Feria tendrá lugar este viernes ocho a las cinco de la tarde y el horario de atención, ese día, se prolongará hasta las nueve de la noche. Tanto el sábado como el domingo, el horario será de 10:30 a 14:30 y de 16:30 a 21:00 horas.