Las inspecciones se han llevado a cabo en pequeños comercios de frutos secos, bebidas, golosinas, confitería, regalo así como en restaurantes y bares ubicados en zonas por donde transcurren las procesiones. Todos ellos deben tener carteles con la prohibición de venta de alcohol a menores y disposición de hojas de reclamaciones. Deben contar con hojas de reclamaciones y tener la lista de precios actualizada y accesible.
Los inspectores de Consumo han realizado las inspecciones tanto en horario de mañana como nocturno en las zonas de mayor afluencia de gente durante la Semana Santa. En concreto, en el Casco Antiguo (Plaza Mayor, barrio de San Miguel y el Castillo) y en la zona de Doctor Galíndez y alrededores.
A estas inspecciones hay que sumar las que están realizando y seguirán realizando durante toda la Semana Santa los inspectores del distrito de Salud Pública de Cuenca, veterinarios y farmacéuticos, encargados de vigilar las condiciones higiénico-sanitarias de los establecimientos de hostelería y comercio minorista.