- No entiendo ni comparto que cualquier puesto en la Administración General del Estado sea heredable, y mucho menos la Jefatura de Estado (o alguien se imagina heredar la plaza de maestro u ordenanza de su padre)
- Aunque la mayoría social en España eligiese la Monarquía, la aceptaría y vería justo que el Rey cobrase un sueldo como el del funcionario por oposición de mayor rango del país, pero ni mucho menos, una dotación de los Presupuestos Generales del Estado con una cuantía superior a las 8 millones de euros y sin apenas control ni transparencia.
- Juan Carlos I fue elegido por Franco para sucederle y aunque se refrendó en referéndum en el año 78 en la votación de la Constitución, esta se votó al completo, sin consultarse la forma de Estado, si -República o Monarquía- y no se dio otra alternativa posible. El contexto social actual dista bastante del de aquella época, puesto que sólo el 44% de los españoles vivos de hoy votaron la Constitución, posiblemente obsoleta en algunos aspectos, aunque sin negar la valiosa utilidad durante estos años.
- Porque el bulo de que la República es más cara es absolutamente falso.
Ahora bien, no tenemos que dejarnos llevar por falsos idealismos en este asunto. Soy partidario de la instauración de la III República, pero creo que hay que realizar previamente una gran pedagogía política para no dar pábulo a utopías sin sentido, ni miedos infundados. Y es que no nos equivoquemos, la palabra República sólo significa una forma de Estado, no una ideología. Es necesario no demonizar la palabra ‘tabú’ República, denostada y prohibida durante 40 años. Pero también tenemos que saber que la República por sí sola no es la solución a todos los problemas, sino una herramienta y marco de convivencia más justo que el que tenemos ahora.
Son muchos los que defienden el papel del Rey Juan Carlos en la Transición y el 23-F. No negaré algo que no viví, pero también considero que quedan asuntos por esclarecer y cuestiones que no están demasiado claras.
Nadie duda de su labor para asentar nuestra joven Democracia y de ahí que tenga mi respecto, aunque cada día seamos conocedores de noticias que hacen que éste no vaya precisamente en aumento; pero el día que él ya no esté saldré a la calle a defender un referéndum sobre la Monarquía o la República.
Vivimos tiempos difíciles en los que las desigualdades van en aumento, pero no nos dejemos llevar por extremismos. Pido serenidad y Democracia, porque apelando al sentimiento de Legalidad, Igualdad y Fraternidad y dando lo mejor de cada uno de nosotros saldremos de ésta. Viva España y Viva la República.
Samuel López