Además, han considerado que el orden del día facilitado por el Ayuntamiento no justifica la celebración de una sesión extraordinaria, salvo que lo que se persiga es eludir determinados debates como qué está pasando con las obras de la ‘Casa de las Viejas’, paralizadas y con los andamios puestos a pesar de que, según ha aparecido en informaciones periodísticas, parece ser que están certificadas y pagadas como acabadas.
Y es que, como han señalado los populares, en un Pleno Extraordinario, sólo se puede debatir y decidir sobre los temas que van en el orden del día y precisamente este tema del que se hacía eco la edición regional de ABC, y a pesar de la alarma que ha generado entre los belmonteños y la urgencia que hay para que se aclare, no lo ha incluido.
En este sentido, los populares han registrado su reclamación en el Ayuntamiento en un texto en el que solicitan que se respeten los horarios pactados y que se incluya este tema en el orden del día para que el secretario, como garante de que los actos que realiza la corporación están dentro de la legalidad, informe sobre la situación de este expediente y las obras en el edificio de la Casa de las Viejas.
A pesar de que las primeras impresiones que han transmitido desde el Equipo de Gobierno es la de hacer caso omiso de estas peticiones, el PP de Belmonte se ha mostrado confiado en que la alcaldesa recapacite y satisfaga estas peticiones o, de lo contrario, dará la impresión no sólo de que tiene algo que esconder sino de que para hacerlo no le importa vulnerar los derechos fundamentales de los ciudadanos, lo que –según adelantan en su nota de prensa- les obligará emprender las acciones legales oportunas para restablecer estos derechos e impugnar la celebración de un pleno con tan poco espíritu democrático.
El PP de Belmonte ha confiado también en que Angustias Alcázar anteponga en esta ocasión los intereses del pueblo a su carrera política, ofreciéndole su colaboración leal para tratar de encontrar soluciones a los problemas porque, de lo contrario, aseguran, lo van a tener que pagar todos los belmonteños y eso sí que es preocupante.