El recorrido fue en su gran mayoría acompañado por pinares y olivos donde los participantes pudieron disfrutar de la naturaleza teniendo como fondo las aguas del embalse de Contreras.
A mitad de camino, en el paraje de la Cruz del Beato, la organización repartió un bocadillo y agua para que pudieran reparar fuerzas.
Los primeros participares llegaron a la población pasadas las 10 de la mañana.