El núcleo central de las jornadas estuvo formado por diversas sesiones académicas incluyendo ponencias y mesas redondas en las que personalidades del mundo de la zarzuela analizaron el estado de la cuestión atendiendo a temas como la conservación documental, la edición, los estudios sobre el género, la interpretación musical y teatral, la gestión artística y empresarial, la promoción del repertorio, los espectadores y la programación. Musicólogos y profesionales de muy diverso perfil como Rafael Frühbeck de Burgos, Paolo Pinamonti o Mario Gas, debatieron sobre estos asuntos y compartieron sus experiencias con el público asistente tratando de vislumbrar las posibilidades futuras de este género lírico.
Paralelamente se celebró un festival que comenzó con la proyección de Alma de Dios, película muda realizada por Manuel Noriega en 1923, para la que Javier Artigas realizó el acompañamiento pianístico en directo. El espectáculo de carácter infantil Zarzuguiñol agotó el aforo en sus dos convocatorias, al igual que el taller propuesto por Anandez7. El punto culminante fue el concierto celebrado la noche del sábado, protagonizado por el tenor Javier Agulló y la soprano Elisandra Melián, ganadora en la última edición del Concurso de Canto Jacinto Guerrero, junto al Orfeón Ciudad de Cuenca y la Orquesta de Córdoba. La dirección musical estuvo a cargo de Nacho de Paz, director muy vinculado al repertorio contemporáneo y que, con este concierto, ha hecho una primera aproximación a un género por el que siente una especial interés. El programa incluyó diversos fragmentos de zarzuela y, entre ellos, algunos coros de Tomás López Torregrosa recuperados para la ocasión.
El vestíbulo del Teatro Auditorio de Cuenca acogió dos exposiciones, una dedicada al barítono Luis Sagi Vela, el último gran intérprete de la zarzuela fallecido el pasado mes de febrero. La otra organizada por el Centro de Documentación y Archivo de la SGAE (CEDOA) incluía distintos documentos allí conservados, partituras autógrafas, libretos, partes de apuntar…, con el propósito de dar una visión general de sus fondos.
Simultáneamente, se celebró de manera novedosa una feria de la zarzuela, en la que profesionales, compañías, gerentes y editores mostraron sus proyectos, producciones y materiales de trabajo, permitiendo un interesante intercambio profesional entre sus participantes.
En lo que se refiere a la financiación, particularmente exitosa ha sido la creación de una taquilla al revés. Para ello se estableció la gratuidad de las actividades, con excepción del concierto del sábado, dejando a los espectadores la iniciativa de contribuir según su propio criterio y grado de satisfacción. Paralelamente, la Fundación Guerrero ha abierto una vía de mecenazgo a través de su página web con el fin de garantizar la continuidad de la actividad en próximas ediciones.
El trabajo y el riesgo que supone la realización de una iniciativa semejante desde una entidad privada ha quedado recompensada por el éxito en las actividades que han constituido estos Horizontes de la Zarzuela. La Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero agradece el apoyo recibido por el Ayuntamiento de Cuenca y la Diputación Provincial, instituciones oficiales que se unen a otros colaboradores y patrocinadores, así como a todos aquellos que han formado parte del desarrollo de las jornadas y a los que se ha acercado a participar en las mismas.
Con esta nueva iniciativa, la Fundación Guerrero pretende crear un lugar de encuentro para el intercambio de ideas y experiencias entre todos los agentes implicados en la zarzuela, ya sean investigadores, intérpretes teatrales y musicales, gestores, productores y los propios espectadores y aficionados. Actualmente se trabaja en la organización de una próxima edición en 2014.
