Por ello, es conveniente seguir una serie de consejos básicos:
Es conveniente realizar una selección previa de los itinerarios, de acuerdo con su conocimiento del terreno y de sus condiciones físicas. No debe sobrevalorar sus fuerzas.
Utilice mapas actualizados y comunique a algún familiar o amigo el lugar al que se dirige y cuándo piensa regresar. No cambie su itinerario una vez comunicado si no ha podido participar la variación.
Es preferible no ir al monte solo. Es mucho más seguro organizar las excursiones en grupo.
Antes de emprender la marcha consulte las predicciones meteorológicas, concretándolas sobre la zona en la que va a realizar la excursión. Diversas páginas de Internet ofrecen información actualizada. No obstante, tenga siempre en cuenta que los cambios bruscos en la meteorología son peligrosos y que lo fácil se puede trastocar en difícil.
En el monte o en la montaña nunca tenga prisa, ya que es fácil que se pueda llegar a la extenuación. Es conveniente llevar comida ligera. Aliméntese a menudo y lleve una indumentaria adecuada para realizar la actividad, adaptada a las condiciones climatológicas.
Recuerde llevar suficiente agua para toda la jornada y no olvide beber para evitar la deshidratación.
Cuando alcance su meta debe pensar que la excursión acaba en el lugar de partida. Por ello, debe guardar fuerzas para el regreso.
Lleve siempre un teléfono móvil con la batería totalmente cargada. Es conveniente, siempre que sea posible, que el teléfono esté dotado con dispositivo GPS u otro sistema de localización.
Tome puntos de referencia, preferentemente altos para, en casos de desorientación, poder llegar a ellos y facilitar la comunicación de su posición.
Esté atento a la caída de la noche para regresar al punto de partida.
Ante un accidente, establezca un orden de prioridades. Mantenga la calma, examine al accidentado, procúrele calor para evitar una hipotermia y recoja toda la información posible sobre su estado y el lugar donde se encuentran.
En cualquier momento, lugar o circunstancia en la que se encuentre en peligro o necesite auxilio, no dude en llamar al 062, teléfono de urgencias de la Guardia Civil, donde serán permanentemente atendidos.