La antiquísima hermandad del Santísimo Cristo de la Luz, promovida por el gremio de tejedores y laneros, celebro el pasado viernes 15 de noviembre una misa conmemorativa con motivo de cumplirse 70 años de la llegada a Cuenca, de la talla del “Cristo”, obra del laureado imaginero Luís Marco Pérez, marcando en el mismo de forma soberbia la expresión tétrica y fúnebre de la muerte de Señor.
La misa fue celebrada por el consiliario, contado con la presencia en el altar mayor de la imagen actual y de su equivalente el Cristo de la Luz, propiedad de las Madres Carmelitas Descalzas, que desfiló con la hermandad entre los años 1941 y 1943.
El 13 de noviembre de 1943, llegaba a Cuenca el Santísimo Cristo de la Luz, para acogerse en la iglesia de la Virgen de la Luz, siendo trasladado al día siguiente por un grupo de hermanos a la parroquia del Salvador, recibiendo por primera vez devoción y culto desde el 15 de noviembre de 1943.
La solemnidad, ha servido también para rendir merecido homenaje público a 11 hermanos, 10 hombres y una mujer, que estaban registrados en libro de hermanos con anterioridad a la llegada de la vigente imagen, imponiéndoles la junta directiva una efigie de plata del Cristo.
Por lo que se refiere a esta hermandad, comentar que, en sus inicios no tenía recorrido fijo, figurando como única obligación la de pasar por la calle donde residía el Hermano Mayor de turno. Teniendo firmeza de que en ocasiones llegó hasta el Castillo, mientras que en otras desfilo por las enmarañadas travesías que rodean el Almudí.
Rafael Torres
