Se acordaba García-Page, en primer lugar, “de los que hoy están protestando en la calle, diciendo que ya está bien a tantos recortes y a tantas mentiras de este Gobierno de Cospedal”, y reconocía que, en esta edición, el PSOE ha reducido al mínimo su presencia en el acto institucional del Día de la Región porque “no puede discutir de formas un Gobierno que carece de formas, un Gobierno al que nadie puede acercarse. Yo recuerdo cuando el Día de la Región era un día en el que participaba la gente, en el que salías a cruzarte con la gente por la calle. Hoy Talavera es una ciudad sitiada”.
Se refería también a la falta de formas de un Gobierno, el de Cospedal, que por recortar “recorta hasta en democracia. Un Gobierno que acaba de poner en marcha un atraco electoral reformando solo con los votos de un partido político el Estatuto de Autonomía para inventar un resultado electoral” a través de una Ley con la que quieren dejar fuera cerca del 20 por ciento de los votos de los ciudadanos de esta tierra.
Por eso, insistía el líder de los socialistas de Castilla-La Mancha, “me voy a dejar la piel para acabar con los dolores y los recortes de esta tierra, para recuperar incluso la autoestima de la región, que esta Gobierno ha hundido. Lanzo un mensaje de esperanza. Queda menos de un año, entramos en tiempo de descuento”.