El apoyo ciudadano contra la Ley ha llegado de toda Castilla-La Mancha y de otras partes de España, donde preocupa y mucho esta Ley de Caza.
A juicio de la Plataforma contra la Ley de Caza, impulsora de la iniciativa, la Presidenta de Castilla-La Mancha está obligada a atender las demandas de decenas de miles de ciudadanos. Y, en este sentido, la emplaza a que reciba a una delegación de la misma para al menos escuchar en primera persona las numerosas objeciones presentadas a la Ley.
Precisamente en las últimas semanas se están poniendo de manifiesto las perniciosas consecuencias del modelo cinegético intensivo y comercial que impulsa el Gobierno de la Junta y que de aprobarse agravaría la nueva Ley.
Sucesos como el cierre de caminos públicos y senderos ecoturísticos para que se celebren monterías, la construcción de vallados cinegéticos y pistas en pleno parque nacional de Cabañeros, la lamentable modificación de la Ley de Parques Nacionales para que se pueda cazar en ellos, la muerte del lince ibérico Kenitra por disparos de un cazador, los casos de corrupción en los que las monterías y tiradas de perdices son medio de compra-venta de favores entre empresarios y políticos, son ejemplos de un escenario lamentable que define lo que significa a día de hoy la caza en Castilla-La Mancha.
Frente a ello, una inmensa mayoría de la población quiere dejar atrás una caza cada día más intensiva, más antisocial y antiambiental que, a último, poco aporta a la economía de la región.
Se le pide a la Sra. Cospedal que retire la Ley y que se supedite la caza al respeto del medio natural, al derecho de los ciudadanos a disfrutarlo y aprovecharlo ordenadamente y al bienestar animal.