Comparadas ambas declaraciones en lo que atañe a la deuda del Ayuntamiento, la única conclusión que puede extraer la ciudadanía es que ambos partidos son responsables de la situación ruinosa en la que se encuentran las cuentas del Consistorio. El problema se agrava en la medida en que ninguna de las dos fuerzas políticas parece querer ir más allá de las acusaciones cruzadas.
A nuestro juicio, sólo un proyecto municipal que sea capaz de poner en marcha una auditoría ciudadana de la deuda puede acabar con la falta de transparencia que ha caracterizado de siempre a nuestro Ayuntamiento, pero que se ha agudizado en la última década. Es necesario un cambio electoral que ponga a PP y PSOE en la oposición y que permita investigar la responsabilidad que cada uno de ellos tiene en la penosa situación actual de la hacienda conquense.
Desde el Consejo Ciudadano de Podemos Cuenca también declaramos nuestra preocupación por el destino que las fuerzas del bipartidismo tienen preparado para el agua de Cuenca. Ni desde el PSOE ni desde el PP están pensando en revertir el proceso de privatización que inició Juan Ávila, si no más bien parece lo contrario. Digan lo que digan en la campaña, la ciudadanía está temerosa de que ambos avancen en el proceso de privatización del agua de Cuenca para evitar asumir su responsabilidad por la pérdida de soberanía municipal en la que ha derivado su gestión.