Recordemos que en 2007, la Unión Europea aprobó un Plan Urbana singular a San Antón, con objeto de apoyar a un barrio deteriorado, en el conjunto de la ciudad de Cuenca, que presenta situaciones de exclusión y emergencia social en su población. A partir de este momento, las vecinas y vecinos comenzaron sus trabajos, que se han intensificado en los últimos meses, con objeto de dotarnos de un tejido social y formativo que favoreciera la autogestión y sostenibilidad del barrio más allá del horizonte presupuestario del plan europeo. Con estos objetivos y con especial atención a las personas más vulnerables del barrio, como son las mujeres, jóvenes, inmigrantes, paradas y mayores, entre otros fines, se pretende construir cooperativas de inserción socio-laboral que recojan los anteriores esfuerzos.
Llegados a este punto, y una vez firmado un acuerdo de colaboración entre la Asociación Vecinal y al Ayuntamiento de Cuenca sobre los objetivos del Plan, solo falta la firma del protocolo, un compromiso adquirido por dos responsables electos municipales ante la asamblea vecinal, sobre la cesión en usufructo de espacios y materiales para llevar a cabo en todos sus términos “De San Antón al Cielo”. Un protocolo que, para el vecindario tiene por objeto, continuar las actividades formativas y de empleo con equipos y espacios localizados en San Antón, del mismo modo que otras instituciones acogidas en el barrio con fondos Urban, más allá de 2015.
Por tanto, las vecinas y vecinos de San Antón esperamos la inminente firma de este protocolo sobre los espacios y materiales, acerca del cual existe el compromiso de miembros de la corporación municipal, y que permitiría asegurar las bases definitivas “De San Antón al Cielo” con un horizonte temporal sostenible para las personas de Cuenca.