Inmaculada Sequí anunció ayer que el 25 de mayo acudirá a la Junta Electoral Provincial y pedirá un segundo escrutinio en la provincia de Cuenca tras las dudas que arrojó el segundo recuento de votos en la provincia de Sevilla promovido por el Juez Francisco Serrano, candidato de Vox. "No permitiré que se dé un segundo pucherazo".
La Junta Electoral de Zona contó 1.341 votos menos en el segundo recuento, Vox fue el único partido que sumó: 348 votos, lo que supone un 4,5%, que habría otorgado a la formación representación en el Parlamento Europeo.
Los partidos más beneficiados por el recuento inicial y, por tanto, los que más votos perdieron fueron: PSOE, PP y Podemos. Los populares disminuyen su cuenta en 773 votos; los socialistas se dejan 477 sufragios en el segundo recuento y Podemos pierde 238 votos. IU es despojada de 92 votos, UPyD de 52, el PA pierde 45 y Ciudadanos 18.
Además de este precedente, Vox Cuenca cree necesario este segundo escrutinio ante las dudas que está despertando la actitud del Partido Popular durante la campaña, absolutamente sucia por su parte, que aconsejan la máxima garantía de limpieza y rectitud en el recuento, ante la previsible oleada de impugnaciones de votos por los más peregrinos motivos que los interventores efectuarán de acuerdo a las instrucciones recibidas, dado que los partidos minoritarios no podrán contar con interventores en todas las mesas electorales.
A Sequí le preocupa sobremanera que siga en el aire la denuncia de compra de votos en las pasadas elecciones, sin que el denunciante haya acudido a los tribunales, obligación de todo funcionario y servidor público de acuerdo con el artículo 408 Código Penal, ni que los denunciados tampoco lo hayan hecho en defensa de su honorabilidad. La lideresa de Vox, recuerda que este penoso incidente, desarrollado y reiterado en sede plenaria, pone bajo sospecha el voto por correo como vía de compra-venta del voto; sospecha de la que son responsables los dos últimos alcaldes de Cuenca: uno por su denuncia pública no concretada ante los tribunales, y el otro por su conformismo en la cuestión.
Inmaculada Sequí concluye afirmando que "avisamos con tiempo, para que aquellos que pretendan alterar la voluntad de los ciudadanos (como ocurrió en Sevilla) mediante alteraciones en el recuento, impugnaciones abusivas de papeletas, o compra-venta de votos, sepan que habrá un segundo escrutinio con las debidas garantías".