Ante las altas temperaturas sufridas en Cuenca el Área Integrada de Cuenca recuerda que la exposición a fuertes calores constituye una agresión para el organismo corriendo el riesgo de deshidratación, agravamiento de enfermedades crónicas o de sufrir un golpe de calor.
Los deportistas, los trabajadores que desempeñan su labor al aire libre, las personas mayores, con alguna minusvalía o enfermedad crónica, los lactantes y los niños son particularmente sensibles.
Por ello recuerda que para prevenir ese riesgo se deben adoptar las medidas recomendadas por la Consejería de Sanidad, como protegerse del calor, refrescarse, beber y comer regularmente, pedir consejo a nuestro médico y no dudar a la hora de ayudar o pedir ayuda.
Ante las altas temperaturas debemos alertarnos si detectamos síntomas como calambres musculares en los brazos, las piernas o el vientre, agotamiento, aturdimiento, debilidad e insomnio inhabitual. En estos casos, es necesario suspender toda actividad durante varias horas, refrescarse y descansar en un lugar fresco, beber agua, zumos de frutas y consultar al médico si persisten o se agravan.
En cuanto a las viviendas, se recomienda mantener ventanas y persianas cerradas, así como toldos y cortinas en las zonas expuestas al sol para proceder a ventilarlas por la noche.
Para disfrutar del sol sin peligro es recomendable aplicarse crema de protección solar media hora antes de iniciar la exposición, repetirla cada 2 horas y evitar la exposición al sol entre las 12 y las 16 horas.