En este sentido, ha hecho hincapié en que le ha dicho al ministro Soria “lo mismo que le habría dicho a Sebastián”. Esto es, la rotunda “disconformidad” del Ejecutivo autonómico a la instalación del cementerio nuclear en la localidad conquense.
Del mismo modo le ha manifestado las dudas del Ejecutivo autonómico sobre la “legalidad” del procedimiento y que, como presidente de Castilla-La Mancha, hará todo lo que esté en su mano por evitar esta “nueva hipoteca” para la región.