Algo que ha querido destacar el presidente de la institución provincial, Benjamín Prieto, porque, a su juicio, “esta actuación viene a corroborar que el ATC trae inversiones y empleo a la provincia, en general, y a la zona de Villar de Cañas, en particular; de ahí, la apuesta de esta Diputación por esta infraestructura y nuestro empeño por que se haga realidad, ya que es sinónimo de desarrollo y eso es lo que necesita esta provincia”.
Por todo ello, Prieto espera y confía en que finalmente el proyecto del ATC siga hacia adelante, salvando las trabas y los obstáculos que está poniendo el Gobierno de Page con la ampliación de la zona ZEPA de la Laguna de El Hito o la anulación del Plan de Ordenación Municipal (POM) de Villar de Cañas.
De la misma opinión es el alcalde de la localidad, José María Saiz, quien ha mostrado su satisfacción por la ejecución de esta intervención, ya que mejora considerablemente la comunicación de Villar de Cañas y de todo aquel que circule por la zona.
Pavimentación y refuerzo
Esta intervención ha supuesto la pavimentación y refuerzo de tres caminos (Molino, Cardadores y Alcalde) y de la conexión con la carretera CM-3118. Un total de 5,24 kilómetros de tramos mejorados, que han conllevado una inversión de 2.260.439,83 euros, aportada en su totalidad por la empresa pública Enresa. La Diputación, por su parte, se ha encargado de la redacción del proyecto de construcción y la contratación de las obras, mientras que el Consistorio se ha hecho cargo de la puesta a disposición de los terrenos para la ejecución de dicha actuación.
Las obras, que comenzaron el pasado 22 de junio y concluyeron el 30 de noviembre, se han centrado en el refuerzo y pavimentación del firme con asfalto de tal manera que soporte sobradamente un importante flujo diario de vehículos pesados. Así, por ejemplo, al tramo de 1,7 kilómetros de longitud del camino del Molino –comprendido entre dos rotondas- y al de 480 metros de la conexión con la CM-3118 se les ha dotado con una anchura de 9 metros; es decir, dos carriles de 3,5 metros de ancho, arcenes de 1 metro y bermas de 0,5 a cada lado de la vía. Todo ello diseñado para soportar una intensidad de tráfico comprendida entre los 100 y los 200 vehículos pesados de media al día. Y es que no hay que olvidar que las previsiones iniciales apuntan a que por estos tramos circulen los vehículos de mayor tonelaje.
Los 400 metros del camino del Alcalde, los 1,960 kilómetros del camino de Cardadores y los restantes 750 metros del camino del Molino, por su parte, han sido preparados para soportar una intensidad de tráfico comprendida entre los 25 y 50 vehículos pesados de media al día. De ahí que en estos algo más de 3 kilómetros se haya trazado una vía de 6 metros de ancho, con 2 carriles de 3 metros cada uno sin arcén, pero sí con una berma de 0,5 metros a ambos lados.
En definitiva, se han convertido 5,2 kilómetros de caminos de zahorra en excelentes carreteras dimensionadas para soportar flujos diarios de tráfico pesado muy intensos, atendiendo así la demanda que conllevaría la puesta en servicio del Almacén Temporal Centralizado en el paraje de ‘La Campana’ de Villar de Cañas.