Godoy ha recordado que este procedimiento comenzó a gestarse en el año 2010 y recibió el respaldo del Gobierno de Castilla-La Mancha, presidido entonces por el socialista José María Barreda. Apoyo que, desde el pasado mes de junio, el Ejecutivo del presidente Emiliano García-Page ha vuelto a dar al proyecto.
El delegado de la Junta se ha mostrado convencido de que la UNESCO “sabrá valorar la riqueza ambiental de esta zona que incluye una pequeña parte de la provincia de Cuenca, concretamente al municipio conquense de Santa Cruz de Moya”.
El alcalde de la única localidad de la provincia que forma parte de este proyecto, Virgilio Antón, confía en que la declaración de Reserva de la Biosfera suponga “una oportunidad para el desarrollo rural sostenible de la comarca”.
Por su parte, el presidente de la Mancomunidad Río Turia, agradeció el “impulso definitivo” de los actuales Gobiernos de Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana a la candidatura. Asimismo, destacó la “inestimable colaboración” de la Universidad de Valencia, la Confederación Hidrográfica del Júcar, la Diputación de Valencia y el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.
La Reserva de la Biosfera del Alto Turia comprenderá los municipios valencianos de Aras de los Olmos, Benagéber, Casas Altas, Casas Bajas, Chelva, Titaguas y Tuéjar, además de la localidad conquense de Santa Cruz de Moya. La Reserva incluiría todo el término municipal de las ocho poblaciones, teniendo como eje de unión el curso alto del río Turia.
Las Reservas de la Biosfera son áreas que pertenecen a ecosistemas terrestres o costeros representativos, cuya importancia para el suministro de conocimientos científicos y de valores humanos pueden contribuir al desarrollo sostenible. De ahí que la UNESCO propicia su preservación.