Por el número de trofeos conseguidos (34 orejas, un rabo y el indulto de un sensacional toro de la ganadería madrileña de D. José Vázquez), acertadamente podríamos etiquetarla de exitosa. Habría que actualizar mucho el acta de la memoria para que descubriéramos otra similar a la celebrada en los últimos diecisiete años por la empresa Maxitoro, S.L.
Durante los días de festejo la plaza ha registrado una afluencia de público sustanciosa, que superaba con creces las tres cuartas partes de su capacidad total.
En lo concerniente a las ganaderías que se han anunciado en los carteles expresar, que los toros han estado bien presentados en su totalidad, de variado juego, en su mayoría nobles, y justos de raza algunos de los lidiados, agradables de cara. Pero con un denominador común para todos ellos a la hora de describirlos: “toros que se han dejado y han embestido” y eso ha garantizado altamente el resultado artístico de cada tarde en el ruedo.
Los toreros que han pasado por la plaza de toros de Cuenca, han sido los “mandones” de la jerarquía taurina. Un capitulo aparte merece la reaparición de la torera Cristina Sánchez, que volvió a sentir el paraíso del toreo en sus venas. Tarde inolvidable para ella y toda su familia. Salió triunfadora a pesar de compartir cartel con dos de los “considerables del toreo”. Dando la sensación de seguir aún activa en el circuito o de haberse preparado a conciencia física y mentalmente para esa reaparición estelar después de 17 años. Defendió su tarde con firmeza arropada por esa idea del toreo que nunca se pierde si de verdad lo tienes en tus muñecas. Julián López “El Juli”, desplegó todo su repertorio de casta demostrando que no entiende de concesiones, ni de protagonismos extraños a él. Cada tarde es una guerra y no le gusta perder nunca. Enrique Ponce, toreo complaciendo desplegando toda su maestría recogida en sus más de dos décadas y media de oficio. La espada le privo de salir en hombros.
Protagonistas por méritos propios en sus actuaciones han sido: Morante de la Puebla, sacó del esportón toreria y calidad, donde hubo naturales con espíritu en una tarde muy honda y con temple del sevillano. Alejandro Talavante, estuvo soberbio con el segundo de la tarde, un toro con dimensión. Hubo verticalidad y una gran tanta de rodillas. López Simón y José Mª Manzanares, se dejaron ver con detalles de alcance. Leonardo Hernández, dio un gran espectáculo supo en todo momento marcar los tiempos del Rejoneo. Marcos Pérez, que debutaba y se despedía con picadores y Aitor Darío “El Gallo”, ambos desplegaron todos sus argumentos taurinos en el redondel con el fin de agradar al respetable.
MIGUEL ÁNGEL PERERA. FUE UN HURACÁN
Sin lugar a dudas la mejor faena de la feria ha sido la realizada por el diestro Miguel Ángel Perera, el domingo 21 de agosto al segundo de nombre “Escarcha”, con el número 62, de 459 kilos, nacido en julio de 2012. No peleo con codicia en el caballo, ni empujo fuertemente con lo riñones, pero tuvo fijeza, y mucha atención. Desde el comienzo de la faena de muleta, humillaba y repetía. Perera, no se quedo atrás un toro así descubre a muchos toreros, adelante el engaño, conduce hasta allá lejos las nobles embestidas, siempre con la cabeza abajo, con mucho recorrido y recibiendo múltiples pases. Miguel Ángel, consigue relajarse en varias tandas por ambos pitones con el brazo izquierdo inerte y los hombros caídos mostró la mejor versión de su toreo. Inspirado, preciso, cuajado, dejando una gran tarde. Se olvido del cuerpo con las cadenciosas acometidas del formidable “Escarcha” que con su buen comportamiento en el ruedo testimonio su vida y pasa a ser toro de simiente para el ganadero.
Subrayar que en esta “Champions hasta la médula” los dieciséis toreros actuantes han estado a un gran nivel y no han defraudado, doce de ellos han salido por la puerta grande. Números y referencias espectaculares quizás de otra épocas pasadas donde se vivía el toreo con otra alegría.
Gozo y complacencia supuso para el aficionado conquense contemplar el estado de la plaza de toros, después de ser renovada y modernizada por la empresa Maxitoro. S.L. que la regenta. En los pasillos centrales que conducen a los vomitorios se puede contemplar en orden cronológico todos los carteles taurinos grabados en azulejos de las ultimas ferias celebradas por el empresario Mino Pérez, así como los hechos mas relevantes y sonoros que se han vivido en la misma. Igualmente, hay que destacar las esculturas en hierro de José Luis Martínez, y un cartel de la inauguración de la plaza realizado por el maestro herrero Victoriano Carbonero. Únicamente me queda añadir que:
¡”QUÉ VIVA LA FIESTA!” POR LA GLORIA
Rafael Torres