La diputada regional del PSOE, Paloma Jiménez, ha salido al paso de las críticas del Partido Popular al decreto de regularización, asegurando que la derecha “falta a la verdad de manera consciente” y recordando que la norma no crea una situación nueva, sino que aporta seguridad jurídica a personas que ya viven y trabajan en España.
Paloma Jiménez ha defendido que el decreto responde a una realidad social y laboral consolidada, al permitir que personas que ya contribuyen a la economía española puedan hacerlo dentro de la legalidad y sin temor a abusos. “No estamos hablando de privilegios, sino de derechos básicos y de orden”, ha señalado la parlamentaria socialista.
En este sentido, ha sido tajante al desmentir uno de los argumentos más repetidos por la derecha, al asegurar que la regularización no implica derecho a voto. “Para votar en unas elecciones generales es imprescindible tener la nacionalidad española, y este decreto no la concede”, ha subrayado, añadiendo que la norma incorpora requisitos y controles claros, como la ausencia de antecedentes penales. “Es rotundamente falso que se esté abriendo la puerta a la delincuencia”, ha insistido.
La diputada regional ha puesto el foco en el beneficio directo para el tejido productivo, especialmente en sectores con dificultades para cubrir puestos de trabajo. Según ha explicado, la regularización ofrece garantías tanto a trabajadores como a empresarios, que podrán contratar legalmente, reforzando al mismo tiempo el sistema económico y de cotizaciones.
Jiménez también ha acusado al PP de mantener un “doble discurso” en materia migratoria. Ha recordado que en 2024 Alberto Núñez Feijóo apoyó una regularización similar, a la que entonces calificó de “vocación de Estado” para aflorar empleo sumergido. Asimismo, ha aludido a las regularizaciones impulsadas durante los gobiernos de José María Aznar, en los años 1996, 2000 y 2001, que afectaron a más de 450.000 personas y que el propio PP consideró un éxito en un contexto de crecimiento económico.
Incluso antes, ha añadido, dirigentes populares defendían en el Parlamento la regularización como una herramienta contra la xenofobia y la estigmatización de la inmigración. “Lo que ha cambiado no es la realidad migratoria ni la evidencia económica y social, sino la estrategia política del PP”, ha afirmado Jiménez, quien ha acusado a los populares de generar “ruido y miedo” por su acercamiento a postulados de la extrema derecha.