Entre las entidades que han manifestado su apoyo se encuentran la Agrupación Provincial de Hostelería de Cuenca, la organización empresarial CEOE CEPYME Cuenca, la Comunidad General de Regantes del Alto Júcar y la Universidad de Castilla-La Mancha, que han trasladado formalmente su posicionamiento favorable a la implantación de este proyecto.
Desde la Agrupación Provincial de Hostelería de Cuenca destacan que el parque puede contribuir a reforzar el posicionamiento de la provincia como destino turístico de calidad, con capacidad para atraer visitantes durante todo el año. El colectivo considera que esta iniciativa podría generar un efecto positivo en el incremento de pernoctaciones, dinamizar la actividad de la restauración y favorecer el desarrollo económico de municipios del entorno rural, ayudando además a reducir la estacionalidad del sector turístico.
Por su parte, CEOE CEPYME Cuenca ha valorado el proyecto como una iniciativa empresarial de gran dimensión que podría favorecer la diversificación del modelo productivo de la provincia. La organización empresarial señala que la puesta en marcha del parque tendría potencial para generar empleo estable y estimular la actividad en sectores vinculados como la construcción, los servicios o el comercio. Asimismo, ha destacado que el proyecto se alinea con objetivos de desarrollo sostenible, innovación y atracción de inversión, mostrando además su disposición a facilitar la participación de empresas conquenses en las distintas fases del desarrollo.
También la Comunidad General de Regantes del Alto Júcar, que integra a 50 municipios de la provincia, ha expresado su posición favorable al considerar que el proyecto puede convivir con los usos tradicionales del agua. Desde la entidad recuerdan que el Plan Hidrológico del Alto Júcar contempla dotaciones específicas para actividades turísticas y recreativas, por lo que un modelo de ecoturismo bien planificado podría generar nuevas oportunidades económicas sin comprometer el equilibrio del sistema hidrológico.
El respaldo institucional se completa con la valoración positiva de la Universidad de Castilla-La Mancha, que considera el proyecto una apuesta por un modelo de desarrollo sostenible que combina dinamización económica, innovación y valorización del entorno natural. Desde la institución académica subrayan además que la iniciativa guarda relación con proyectos universitarios vinculados a la bioeconomía forestal y a la conservación de espacios naturales, así como con estrategias orientadas a la fijación de población y a la proyección territorial de Cuenca y de Castilla-La Mancha.