La Confederación de Empresarios de Cuenca advierte de que en los últimos años se ha producido una proliferación de normativas, muchas de ellas impulsadas desde las instituciones europeas, que incrementan las obligaciones administrativas de las empresas y dificultan su actividad diaria.
Por ello, la organización considera necesario que todas las administraciones trabajen para contener esta tendencia y favorecer un entorno que permita a las empresas desarrollar su actividad con mayor agilidad.
Simplificar las obligaciones
Desde CEOE CEPYME Cuenca defienden la necesidad de mantener un marco normativo que garantice el cumplimiento de las obligaciones legales, pero reclaman que este sea más sencillo y reduzca los controles que, en muchos casos, consideran excesivos y difíciles de asumir, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
Como ejemplo de esta creciente regulación, la organización cita algunas de las medidas aprobadas en los últimos meses, como la prohibición de determinados formatos monodosis en hostelería, cuando anteriormente habían sido promovidos por razones sanitarias, o la reciente normativa sobre envases, que, a su juicio, añade nuevas dificultades a la gestión diaria de las empresas.
Un impacto en la competitividad y la innovación
La Confederación alerta de que el aumento de las obligaciones regulatorias supone una carga que resta competitividad al tejido empresarial y genera obstáculos que pueden frenar nuevas inversiones.
Asimismo, sostiene que este exceso de regulación también repercute negativamente en la capacidad de innovación de las empresas, un aspecto que considera clave para fortalecer el tejido productivo y afrontar los retos futuros.
Por todo ello, CEOE CEPYME Cuenca pide avanzar hacia un sistema normativo que, manteniendo las obligaciones necesarias, resulte más simple, comprensible y adaptado a las necesidades reales de las empresas, evitando que la regulación se convierta en un obstáculo para su crecimiento y desarrollo.