La ordenanza municipal, pionera, de
Toledo para regular la actividad turística y la convivencia ciudadana, que está en fase de información pública y tiene previsto aprobarse en el pleno de septiembre, cuenta con el apoyo de la Asociación de Guías de Turismo Castilla-La Mancha y de los vecinos, aunque los guías 'free tour' han iniciado una recogida de firmas en contra de esta normativa municipal.
El concejal de Turismo y Vivienda, José Manuel Velasco, ha explicado a EFE que esta ordenanza impulsada por el equipo de gobierno del Ayuntamiento es fruto de "numerosas" reuniones con asociaciones vecinales, hosteleros, comerciantes y guías, y ha agregado que "es la primera vez que un ayuntamiento en España aprueba una ordenanza de este tipo. El objetivo es equilibrar la actividad turística, que es esencial para Toledo, con la vida cotidiana de los vecinos”.
Ha subrayado que no se trata de imponer normas nuevas a los guías, sino de "garantizar" la movilidad y la seguridad en puntos concretos donde las aglomeraciones "son un problema".
De esta forma, la reducción de los grupos turísticos a un máximo de treinta personas se plantea en las calles Hombre de Palo, plaza del Consistorio y pasaje de Balaguer, al ser estrechas, mientras que en el resto de zonas se mantiene el máximo de cincuenta personas fijado por la normativa autonómica.
Velasco ha enfatizado que "no se prohíbe el transito por esa zona", por lo que de manera individual "los turistas van a seguir pasando por ahí", con lo que no cree que esta medida afecte de manera negativa al comercio local ubicado en estas calles.
"Lo único que no puede suceder es que grupos de sesenta personas estén transitando al mismo tiempo por estos lugares que causan problemas de movilidad", ha dicho el concejal, quien ha añadido que los vecinos reivindican esta medida desde hace "mucho tiempo".
Los vecinos, de acuerdo; disparidad entre los guías
Los vecinos están de acuerdo con la regulación de esta actividad aunque ven aspectos que se tendrían que perfilar más, entre ellas reducir más aún los grupos turísticos, según ha dicho a EFE Carlos Gutiérrez, portavoz de la asociación vecinal La Cava, quien ha precisado que "nos parece bien que se empiece a regular una actividad que llevaba muchos años necesitando regulación".
Ha subrayado que, precisamente, el número de turistas por grupo es "uno de los problemas fundamentales" ya que "no hay nada más que darse una vuelta por Toledo en un horario a partir de las once de la mañana por las calles Hombre de Palo, calle Comercio o incluso Zocodover en algunos momentos los fines de semana para ver que hay una saturación de grupos de turistas".
Este colectivo vecinal entiende que esta primera normativa "sí recoge algunas o la mayoría de las peticiones de las asociaciones", aunque "pensamos que se quedan cortas", ha agregado Gutiérrez, quien ha precisado, no obstante, que el turismo es "la primera industria" de Toledo y los propios vecinos viven "de temas relacionados con el turismo de forma tangencial".
En la Plaza de Zocodover, en el corazón del Casco Histórico de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad, cerca de cuarenta guías pertenecientes a empresas de visitas guiadas, los llamados 'free tour', han reunido casi 2.000 firmas en unos veinte días en contra de la nueva normativa, según ha explicado a EFE el gerente de 'Pasearte' y guía oficial, Alberto López.
Ha indicado que este colectivo considera que no se les ha escuchado en el proceso de elaboración de la ordenanza y ha precisado que defienden tanto el uso de paraguas como elemento distintivo como que la reducción de los grupos turísticos a un máximo de treinta personas se aplique en toda la ciudad y no únicamente en determinadas zonas del Casco Histórico, ya que, a su juicio, esta limitación parcial determina el desplazo de la presión turística hacia calles residenciales con molestias para los vecinos y perjuicios para los comerciantes.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Guías de Castilla-La Mancha, María del Valle Vicente, ha querido marcar distancia con la protesta de los 'free tour' y ha aclarado que la recogida de firmas está promovida por empresas dedicadas a este sector, de modo que las asociaciones de guías, formadas por autónomos, respaldan en líneas generales el borrador de la ordenanza
Entienden que la prohibición del uso de paraguas no supone un ataque al sector, sino la aplicación de una norma, "puesto que eso ya está recogido en la Ordenanza de Publicidad y Rótulos del Ayuntamiento de Toledo del año 2017 y no se está cumpliendo", ha afirmado.
En esta línea, Valle ha argumentado que lo fundamental es la defensa de la profesión y la garantía de condiciones laborales dignas e iguales, así como ofrecer un precio claro para no perjudicar tanto al consumidor como a los guías.