Durante la celebración han estado presentes la concejala de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, junto a la edil de Festejos, Mar Sánchez, y el concejal de Servicios a la Ciudad, Gregorio Oraá. Galisteo ha destacado que la demanda “siempre era muy superior a la oferta”, por lo que en esta edición se ha decidido ampliar el aforo al máximo. Las entradas, repartidas en el Centro Social de Larache, se agotaron en poco más de hora y media.
La responsable municipal ha subrayado que este tipo de actividades no solo ofrecen ocio, sino que ayudan a combatir la soledad no deseada y fomentan la convivencia y la socialización. “Nuestros mayores son la fuerza viva de la ciudad y representan casi el 25% de la población”, ha recordado, insistiendo en la necesidad de seguir promoviendo propuestas culturales, lúdicas y deportivas pensadas específicamente para ellos.
Entre los asistentes se encontraban usuarios de las residencias Santa Teresa de Jornet, Nuestra Señora del Carmen y AMAVIR, que participaron activamente en el ambiente festivo luciendo originales disfraces.
La tarde arrancó con el concurso de disfraces, con premios en las categorías individual, parejas y grupos. Posteriormente, los asistentes disfrutaron de chocolate caliente con bollería y, al finalizar, se celebró un sorteo de regalos donados por establecimientos colaboradores. La jornada estuvo amenizada por la música y la voz de Alfredo, con Juan Domínguez como maestro de ceremonias, en una cita que volvió a demostrar que el Carnaval también tiene un espacio destacado para los veteranos de la ciudad.








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