El entrenador de la UB Conquense, Rober Gutiérrez, valoró el empate (2-2) ante el Orihuela como un resultado “justo”, aunque reconoció que deja un sabor amargo por la forma en la que se produjo, con un penalti en la última jugada que privó al equipo de la victoria.
El técnico destacó la mejoría de su equipo tras el descanso, asegurando que la segunda parte fue “bastante mejor” que la primera. “Hemos remontado, incluso hemos tenido opción de hacer el 1-3, pero al final se nos ha escapado”, explicó, poniendo en valor la capacidad de reacción del conjunto blanquinegro tras un inicio irregular.
Gutiérrez admitió que en la primera mitad el equipo no estuvo al nivel esperado, con momentos de frustración en el banquillo ante la falta de fluidez. Sin embargo, subrayó la evolución del equipo a lo largo del partido, compitiendo “de menos a más” en un campo complicado y ante un rival que se jugaba mucho.
El entrenador también quiso destacar la aportación de los cambios, especialmente la de Álvaro Sánchez, protagonista en varias acciones clave del encuentro. “Aquí no hay titulares ni suplentes, todos tienen su rol y lo importante es el equipo”, afirmó, resaltando el esfuerzo colectivo en un tramo de temporada marcado por la exigencia física y mental.
En cuanto al estado de Adri, Gutiérrez confirmó que presenta una brecha y que su evolución dependerá de los próximos días, aunque se mostró tranquilo con el rendimiento del portero Dani, que respondió con solvencia pese a salir en frío.
De cara a las últimas cuatro jornadas, el técnico confía en que el equipo recupere su mejor nivel y compita al máximo para alcanzar el objetivo. “Tenemos que llegar en las mejores condiciones posibles y darlo todo en este tramo final”, concluyó.