La diputada nacional del Partido Popular por Cuenca, Beatriz Jiménez, ha defendido en la Comisión de Juventud e Infancia del Congreso de los Diputados el compromiso de su formación en la lucha contra la violencia vicaria, al tiempo que ha mostrado su preocupación por la tramitación del nuevo anteproyecto de ley impulsado por el Gobierno, al considerar que carece del consenso y la coordinación necesarios para garantizar su eficacia.
Durante su intervención, Jiménez calificó la violencia vicaria como "una de las formas más crueles de violencia porque convierte a los hijos en instrumentos para causar el mayor dolor posible". En este sentido, reafirmó el respaldo del Partido Popular a todas las medidas destinadas a proteger a los menores y recordó que su formación ha estado "en la vanguardia" de esta lucha mediante el impulso y apoyo al Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que ya reconoce a los menores como víctimas directas.
No obstante, la parlamentaria popular lamentó que una reforma de gran alcance, que prevé modificaciones tanto en el Código Penal como en el Código Civil, se esté desarrollando sin un amplio consenso político, jurídico y social. A su juicio, una iniciativa de esta relevancia requiere el respaldo de todas las partes implicadas para garantizar su aplicación efectiva.
Jiménez también criticó la gestión del Ejecutivo en materia de igualdad, acusándole de recurrir a "grandes anuncios normativos" en momentos de especial presión política. Según señaló, la protección de la infancia debe mantenerse al margen de cualquier sospecha de utilización partidista y centrarse exclusivamente en la seguridad de los menores.
Asimismo, puso de manifiesto lo que considera una falta de cohesión dentro del propio Gobierno, al asegurar que existen diferencias de enfoque entre los ministerios de Igualdad y de Juventud e Infancia respecto a la misma iniciativa legislativa. Para la diputada conquense, cuando se trata de proteger a menores en situaciones de riesgo extremo, la falta de coordinación entre departamentos supone un problema de eficacia y no una mera discrepancia técnica.
Desde el Partido Popular consideran que el debate no debe limitarse a la aprobación de nuevas normas, sino que también debe abordar las razones por las que, pese a los instrumentos legales ya existentes, se continúa llegando tarde en muchos casos de violencia vicaria.
Por último, Bea Jiménez defendió la necesidad de reforzar la protección efectiva de los menores a través de tres pilares fundamentales: la detección temprana de situaciones de riesgo, una coordinación real entre juzgados, servicios sociales y fuerzas de seguridad, y la adopción de medidas preventivas firmes en materia de custodias y regímenes de visitas cuando existan indicios de peligro para los niños.