Para ello, ACESCAM convierte a los mayores en protagonistas de su actividad diaria y de esta jornada, articulada sobre un programa de actividades reivindicativo y de promoción de hábitos de vida saludable y reconocimiento a nuestros mayores por su esfuerzo, trabajo, entrega y ejemplo para las futuras generaciones. Se han preparado talleres de risoterapia, baile y canto, juego de mesa gigante, teatro…
En el acto de apertura (12.00) participarán Ángel Tomás Godoy, delegado de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Cuenca; Amelia López, directora provincial de la Consejería de Bienestar Social en Cuenca; José María Martínez, concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Cuenca; José Manuel Llario, presidente de ACESCAM y José María Yanguas, obispo de Cuenca, que oficiará la eucaristía previa (10.30).
RETOS INMEDIATOS
El objetivo de ACESCAM en esta doble cita es contribuir al reconocimiento social de las personas mayores como sujetos activos, titulares de derechos y con un enorme potencial para fortalecer su identidad individual y colectiva.
Pese a ser clave en el desarrollo económico, social y familiar de tantos hogares, este colectivo sigue siendo discriminado y excluido de la sociedad. ACESCAM propone superar esos prejuicios para conseguir que sea activo social y económicamente, esté protegido y envejezca de forma sana en un entorno de confianza y seguridad.
Hay que cambiar la percepción del mayor como un mero receptor de asistencia sin voz ni voto y darle el protagonismo que refrendan las estadísticas. En tan solo quince años se duplicarán los ciudadanos que superan los 60 años, pasando de los actuales 700 millones a 1.400 millones en 2030. Estos datos de la ONU tienen su reflejo en nuestra comunidad: según el INE, el 18,3% de la población castellano-manchega es mayor de 64 años. Incluso la esperanza de vida en la región es de las más altas de España: con 83,4 años de media, solo están por delante Madrid (84,4 años), La Rioja, Castilla y León, Navarra y el País Vasco, y se sitúa lejos de Melilla (80,3 años).
El papel crucial de los mayores no se limita a los países en vías de desarrollo. En España, por ejemplo, el cuidado de dependientes y enfermos suele recaer en el trabajo de personas mayores y especialmente mujeres.
Estas aportaciones solo pueden ser aseguradas si las personas mayores disfrutan de adecuados niveles de salud, para lo cual ACESCAM entiende que deben adoptarse políticas apropiadas que garanticen el envejecimiento saludable a lo largo de la vida.
Por todo ello, desde ACESCAM se quiere mejorar la calidad de vida de las personas mayores, creando un mayor número de recursos y mejorando los servicios prestados por las personas cuidadoras, impulsando la solidaridad con los mayores para mejorar su calidad de vida y paliar sus déficits. En esta línea de trabajo, y teniendo en cuenta la experiencia y la alta profesionalización, ACESCAM se propone como colaborador de la Administración para diseñar y gestionar proyectos de mayores.