En un duelo trascendental, contra viento y marea, los conquenses dieron lo mejor de sí mismos para hacer frente al poderío de los locales, desbordados frente al gran rendimiento de los nuestros, que ofrecieron una imagen de buen equipo, con calidad suficiente como para rendir a un alto nivel cuando la ocasión lo requiere. Y, sin duda, el momento era propicio para lograr tamaño resultado, frente a un rival directo en la lucha por el ascenso a División de Honor. Ambos, como no podía ser de otra manera, dispusieron de su cuarteto de gala para un choque de estas características.
JAVIER MORA completó un excelente partido ante Antonio Torres, dominándole con un juego templado y efectivo que no obtuvo respuesta del billarista local salvo en la recta final del choque, cuando la desventaja se antojaba insalvable (24-40).
JOSÉ ÁNGEL MUÑOZ inició con dudas su partido con Triunfo González, alcanzándose el descanso con suma igualdad (20-20). Los inicios del 2º acto continuaron por los mismos derroteros (23-23), hasta que el quintanareño consiguió enlazar dos series de 5 y 7 carambolas, que precipitaron el final de un tremendo duelo (28-40).
JOSÉ VICENTE fue, una vez más, el encargado de rematar la faena de su equipo, con un demoledor triunfo frente a Víctor Mateo, exhibiendo un juego sobrio y talentoso, infligiendo un severo correctivo a un rival de primer nivel (29-40).
JORGE SÁNCHEZ no pudo, en esta ocasión, con José Ortiz, al que había derrotado en las tres ocasiones precedentes. El joven tomellosero otorgó, con un cómodo 40-17, los dos únicos parciales para un cariacontecido “Casino de Tomelloso”.