Así, en primer lugar, Aguas de Cuenca a través de una empresa especializada en pocería, va a ayudar a la Catedral a detectar el problema de sus humedades, realizando la limpieza de la galería, para poder así determinar si la misma está sólo atascada o condenada.
Inicialmente, siempre que sea posible, se pretende mantener la galería en uso y en caso de estar condenada, conectarla a la red de saneamiento municipal.
Una vez definidas y presupuestadas las obras que sea necesario acometer, el Ayuntamiento tiene previsto solicitar al Consorcio su ejecución.
Previamente a la limpieza se va a analizar el agua existente, para determinar su procedencia y el grado de afección (posibles filtraciones de pluviales del terreno, fugas de la red municipal, acometidas de saneamiento de redes particulares, etc.).
El objetivo es ir acotando el posible origen de las humedades hasta dar con el definitivo.