Según los datos recabados por ASAJA, en la zona de la Manchuela los daños son generalizados y afectan a todos los términos municipales en mayor o menor medida. De momento, los conejos se están cebando con el cereal pero próximamente podrían atacar a los viñedos cuando empiecen a brotar las yemas, como ya ha ocurrido otros años.
Desde esta organización reclaman a las administraciones una solución urgente para acabar con este problema endémico ya que son ya varios años los que los agricultores de la provincia conquense llevan sufriendo sus efectos. Sin embargo, cada campaña los conejos se muestran más fortalecidos y los perjuicios son mayores. Este invierno, incluso han empezado a trepar por los olivares.
ASAJA de Cuenca ha transmitido este asunto a la Administración y ha solicitado una reunión para abordar soluciones. Para esta organización es necesario que se tomen cartas en el asunto y las administraciones pongan medidas contundentes y definitivas ya que es en las infraestructuras públicas, junto a viales y carreteras, donde proliferan las madrigueras. Es necesaria una actuación inminente ya que los agricultores se encuentran atados de pies y manos mientras ven que cada día cuentan con menos producción y la cosecha de este año se les va a echar a perder por culpa de estos mamíferos.
Esta organización recuerda que los permisos excepcionales de caza no son la solución definitiva ya que sólo suponen un parche temporal para un asunto que empeora cada año, causando cada vez mayores pérdidas.