Para Cáritas resulta difícil asimilar que "en nuestra ciudad existan alrededor de 1500 familias con graves dificultades, y que además, carezcan de los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades principales. El dato de atención en Cáritas de más de 2100 personas en el año 2014, debería conmover conciencias y replantear la atención a los sectores en riesgo de exclusión y situación de pobreza. Es indiscutible que esta realidad que vivimos diariamente, no se corresponde con los datos de recuperación que constantemente estamos escuchando."
Ante esta situación, Cáritas hace un llamamiento a las distintas Administraciones y a los responsables políticos de nuestra ciudad, para que hagan un esfuerzo por paliar estas situaciones desesperadas de las familias.
Para dicha ONG, el Ayuntamiento de Cuenca lanzó en octubre unas “Ayudas de Emergencia” para cubrir las necesidades básicas de las familias en situación extrema y se constata que han pasado ya 4 meses y las ayudas no se han hecho efectivas en muchos casos, y en otros se han ralentizado en exceso.
Estas familias conquenses están sufriendo las consecuencias más duras de la crisis y muchas veces, además de tener que solicitar ayuda, que de por sí ya es bastante doloroso, sienten que su urgencia es tratada como un simple expediente administrativo.
Muchas veces nos preguntamos qué pasaría si las distintas entidades como la nuestra, Cruz Roja, San Vicente de Paúl, o el Banco de Alimentos..., no diéramos respuestas inmediatas en este momento. Porque es un hecho que, gracias a las ayudas urgentes de estas Organizaciones, muchas familias están cubriendo sus necesidades principales. A pesar de esta realidad, algunos sectores tachan a estas entidades de asistencialistas, aunque tenemos muy claro que el fin es la promoción integral de la persona. Pero en estos momentos críticos, Cáritas cuestiona cómo no pagar un corte de luz con menores, o ancianos en la vivienda, o cómo no apoyar a una familia en la compra de alimentación infantil básica...
Los responsables políticos deben abrir los ojos a esta realidad tan dura y tan cercana y comprender que es responsabilidad suya agilizar y poner los medios necesarios para que los conquenses tengan sus necesidades básicas cubiertas.
Derechos que recogen normativas internacionales, como los Derechos del Niño, o como nuestra propia Constitución, y que actualmente se están viendo vulnerados.
La persona debe ser el centro de nuestras políticas, y no convertirse en un mero número o en un expediente administrativo, en cola para una ayuda de emergencia.