El Ministerio de Fomento ha invertido casi tres millones de euros en la rehabilitación exterior e interior del espacio con cargo al 1% cultural y tras siete años de obras, los trabajos ya han concluido según ha explicado el alcalde, Francisco Lavara.
Según el regidor, el Ayuntamiento recepcionará el próximo 22 de marzo las mejoras en el edificio, sobre las que hay "opiniones de todos los gustos", si bien ha destacado que lo importante "es que se ha terminado".
Se han recuperado 2.000 metros cuadrados y se ha adecuado la entrada, el patio de armas y las dos torres situadas al norte, lo que ha permitido crear la mediática pública.
Así las cosas, el Ayuntamiento estudia cómo abrir el espacio, dado que el municipio tiene 168 habitantes y cuentan con poco presupuesto.
Entre personal de mantenimiento y alumbrado estiman que el gasto mensual sería de entre 6.000 y 8.000 euros, ha explicado el alcalde, quien ha recordado que de momento los únicos ingresos serían las entradas.
En caso de que no sean capaces de abrirlo al público, sacarán una licitación para que alguna empresa pueda hacerse cargo de él y explotarlo turísticamente.
En el castillo hay una biblioteca y una sala de proyección, pero no cuenta con mobiliario, enseres y demás contenido, a diferencia de lo que ocurre en otras fortalezas de la provincia, como Belmonte, ha precisado el regidor.
Por ello, ha adelantado que reclamarán financiación institucional a la Junta de Comunidades y al Ministerio de Cultura.
El Castillo de Castillo de Garcimuñoz, a 900 metros de la autovía A-3 Madrid-Valencia, es una fortaleza propiedad de la Diócesis de Cuenca, aunque en el año 2000 fue cedida al Consistorio por 50 años.
Precisamente, en el Castillo de Garcimuñoz se ha guardado durante años, en un arca, una copia de la Sábana Santa de Turín, que ahora permanece en la Catedral de Cuenca.
El castillo fue rehecho en la segunda mitad del siglo XV por el marques de Villena, don Juan Pacheco, quien mandó construir al lado una iglesia parroquia.
El patrimonio histórico y artístico de este pueblo medieval se completa con la Cruz de Jorge Manrique y una galería musulmana subterránea de 230 metros que enlazaba con el antiguo alcázar árabe, del siglo XIII según los arqueólogos. EFE