Dolz considera que este recursos “desempeñaba una labor fundamental para asegurar el futuro de la actividad agrícola y ganadera de nuestra región y ese trabajo se estaba haciendo desde aquí, desde Cuenca”. Pero ante todo ha lamentado la pérdida de puestos de trabajo, pues entre 10 y 20 personas perderán su empleo con el cierre de Albaladejito.
En este sentido, ha afirmado que “las decisiones del Gobierno de Castilla-La Mancha respecto a la ciudad de Cuenca sólo están suponiendo despidos, sobre todo de empleados públicos, que suponen un 10% de nuestra población, por lo que se nos está empobreciendo cada día”.