Hernández ha señalado que, una vez finalizado el periodo de exposición pública a mediados del mes de octubre, en estos momento se están estudiando las alegaciones, que han rondado el medio centenar”.
El concejal considera que “la gente ha participado mucho y se ha quejado mucho porque es normal que no quieran que se suban los precios de las instalaciones”, pero ha asegurado que “la alternativa es cerrar esas instalaciones”. Aún así, ha señalado que “la filosofía de la Ordenanza es fidelizar a los usuarios de las mismas, ofertando precios más bajo incluso que los actuales a quienes paguen una cuota fija de abonado”.
En cualquier caso, ha dicho que el Equipo de Gobierno “va a tener muy en cuenta la aportación de los ciudadanos para tratar de alcanzar un modelo que sea sostenible para el Instituto Municipal de Deportes”.
Hay que recordad que el coste anual del IMD es de 3 millones de euros, de los que se recauda apenas un 50%.