“Nos comprometidos a replantar al menos el mismo número de árboles que hubo que quitar y lo vamos a hacer en cuanto acaben estos trabajos de poda”, ha afirmado el alcalde, que ha asegurado que “las nuevas plantas ya están compradas”.
El Ayuntamiento de Cuenca puso en marcha en el mes de octubre una campaña de poda de ramas que finalizará en marzo. Durante este tiempo se ha intervenido en alrededor de 10.000 ejemplares con dos objetivos fundamentales: favorecer la adecuada formación de los árboles y preservar la seguridad, ya que la poda periódica es necesaria para evitar la caída de las ramas, problemas de visibilidad de señales viales, semáforos, etc.
Esta campaña se ha llevado a cabo con medios municipales, a excepción del alquiler de una grúa de altura, lo que tenido un coste de 3.000 euros.