Constataba la declaración de los republicanos conquenses que “No son decisiones políticas circunstanciales, oportunistas, electoralistas o clientelistas las que deben adoptarse cuando se pone en juego de manera irreversible la salud y la naturaleza, para generaciones y generaciones futuras, para nosotros y nuestros vecinos, sin ninguna consideración de solidaridad y sin que haya existido un debate público democrático abierto y participativo”
Incluso antes de que sucediese la catástrofe de Fukushima afirmaban que “No es una consideración de progreso y economía razonable pensar únicamente la economía en términos de un panacea milagroso de una sola cosa que genera recursos sino en términos de equilibrio de factores, riesgos, posibilidades, alternativas y efectos equilibrados: bienestar, progreso social, igualdad, industria, agricultura, vivienda, empleo, salud, cultura, turismo, etc. presentes y futuros. Ya sabemos por amarga experiencia igualmente a que deterioros humanos y naturales conducen los desarrollos desequilibrados y desmesurados en los ámbitos en que el capitalismo salvaje del beneficio inmediato y sonante en caja ha sido la única propuesta”. Y apelaban a la necesidad de usar la razón y la prudencia propia de la práctica política republicana.
Desde Ciudadanos por la República de Cuenca, que forma parte de la Plataforma contra el cementerio nuclear, han secundado y apoyado la convocatoria de las concentraciones que tendrán lugar a partir de este jueves 12 de enero y que concluirán en esta fase de movilización con una gran concentración en Villar de Cañas el domingo 12 de febrero a las 12 de la mañana en la plaza del Ayuntamiento.